sábado, 9 de septiembre de 2017

viernes, 10 de marzo de 2017

Remedios Varo, misterio y revelación

Proyección del documental Remedios Varo, misterio y revelación (México / Francia, 2013, 67'), dentro del ciclo LATcinema de Casa Amèrica Catalunya, un trabajo dirigido por Tufic Makhlouf Akl que rinde homenaje a la pintora mexicana de origen catalán Remedios Varo, una de las artistas más destacadas del movimiento surrealista.
Presentan: la historiadora mexicana Alma Reza, la alcaldesa de Anglès, Àstrid Desset Desset; el historiador y responsable del Archivo Histórico de Anglès, Emili Rams, y el concejal de Cultura de Anglès, Josep Casadellà.
Viernes 17 de marzo, 2017
Cinemas Girona, C. Girona 175. Barcelona





¿Quien es Remedios Varo?
Remedios Varo (Anglès, Girona, 1908 – Ciudad de México, 1963). Pintora vinculada al movimiento su-rrealista. Una de las primeras mujeres que ingresó a la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid en 1924. Vivió en Barcelona entre 1936 y 1939 y formó parte de la exposición Logicofobista, organizada por el ADLAN (Amics de l’Art Nou). Vivió en París donde se relacionó con surrealistas como Andrè Bretón, Marx Ernest, Benjamin Péret, Leonora Carrington, entre otros. Se exilió en México en 1941 y aunque era un destino temporal, después de vivir en Venezuela un par de años, a partir de 1949 decidió quedarse definitivamente en México.
En su arte refleja sus obsesiones y pasiones, como las matemáticas, la astronomía, el esoterismo o la mística, el orden y el origen de las cosas, la belleza, el psicoanálisis. Una artista cuya obra no deja de lanzarnos constantes preguntas y de plantearnos posibles respuestas.
«Llegué a México buscando la paz que no había encontrado, ni en España, la de la Revolución, ni en Europa, la de la terrible contienda, para mí era imposible pintar entre tanta inquietud» 

WEB oficial de Remedios Varo 

Algunas razones para ver el documental Remedios Varo, misterio y revelación

  • En 1988 -25 años después de su fallecimiento- se realizó una exposición retrospectiva de la obra de Remedios Varo, organizada por el Banco Exterior
  • En España antes de 2008, fecha del centenario de su nacimiento, prácticamente no se había estudiado la figura de Remedios Varo y fuera de las aulas era y sigue siendo una desconocida. Salvo algunos trabajos del Dr. Fernando Martín de la Universidad de Sevilla que había publicado a fines de los años 80 algunos artículos sobre la artista
  • En el año 2000 el Museo Reina Sofía de Madrid adquiere un cuadro de Remedios Varo Modernidad (1936)
  • 2004 Televisión española incluye a Remedios Varo en una serie de programas Mujeres para un siglo (20 min)
  • 2008 y 2009 La Universitat de Barcelona organiza unos seminarios internacionales para celebrar el 70 aniversario del exilio de la pintora, las ponencias se reunieron en el volumen Remedios Varo. Caminos del conocimiento, la creación y el exilio organizado por la Dra. María José González Madrid, profesora de la Universitat de Barcelona. A pesar de las aportaciones y los textos que se generan en esos encuentros, la información no trasciende las aulas universitarias. 
  • El libro Remedios Varo. Caminos del conocimiento, la creación y el exilio fue publicado en 2013 por la editorial Eutelequia 
  • 2012 El Museo Reina Sofía de Madrid adquiere 2 cuadros Remedios Varo, El hambre (1938) procedente de la de la Colección del pintor surrealista André Bretón y Alegoría del invierno (1948)
  • 2012 Presentación de tesis doctoral Claves de representación corporal en las poéticas de las pintoras surrealistas: Frida Kahlo, Leonora Carrington y Remedios Varo. Uni-versidad Politécnica de Valencia.
  • 2013 se conmemora el 50 aniversario de su fallecimiento. El Museo de Arte Moderno de la ciudad de México (MAM) organiza la exposición La dimensión del pensamiento.
  • 2013 Presentación de la tesis doctoral Surrealismo y saberes mágicos en la obra de Remedios. María José González Martínez, Universitat de Barcelona
  • 2014 Televisión española le dedica un capítulo de su programa Imprescindibles (60 min.)
  • En diciembre de 2015 durante la Feria de Guadalajara (México) se presentó el libro Remedios Varo: el hilo invisible de Magnolia Rivera y José Antonio Gil, publicado por Siglo XXI Editores, todo un acontecimiento si se considera que la mayor parte de la documentación revisada procede del archivo personal de la artista.




jueves, 9 de marzo de 2017

La guerra no tiene rostro de mujer

Fotografía © Maria Kabakova
Svetlana Alexiévich (31 de mayo, 1948) Nació en la ciudad ucraniana de Ivano-Frankovsk (antes llamada Stanislav). De padre bielorruso y madre ucraniana. Después de que desmovilizaran a su padre del ejército, la familia volvió a Bielorrusia y sus padres trabajaron como maestros de escuela. (El abuelo paterno era también un profesor de escuela rural.) Trabajó como reportera en un periódico local de la ciudad de Narovl, región de Gomel. Estudió periodismo en la Universidad de Minsk y al concluir sus estudios fue enviada a la ciudad de Beresa, región de Brest (cerca de la frontera con Polonia), para trabajar en el periódico local, y como profesora de 

historia y alemán. Fue en ese momento de su vida que se planteó continuar ejerciendo la tradición familiar de la enseñanza, el trabajo académico o el periodismo. Desde muy joven y durante su época universitaria ya escribía poesía, cuento, ensayo o reportaje. Según sus propias palabras fue el escritor bielorruso Alès Adamòvitx quien influyó de manera decisiva en la elección de su propio estilo.
«He estado buscando un método literario que permita la aproximación más cercana posible a la vida real. La realidad siempre me ha atraído como un imán, me torturó y me hipnotizó, quería capturarla. Así que inmediatamente me apropié de este género de voces y confesiones humanas reales, testimonios de testigos y documentos, así escucho y veo el mundo como un coro de voces individuales y un collage de detalles cotidianos. Así es como mi ojo y mi oído, todo mi potencial mental y emocional se realiza plenamente, de esta manera puedo ser simultáneamente escritor, reportero, sociólogo, psicólogo y predicador.» 1

Su primer libro La guerra no tiene rostro de mujer escrito en 1985, permaneció dos años en una editorial pero no fue publicado, sobre las espaldas de la autora recaían algunas acusaciones de anticomunista y se le consideraba una periodista disidente con sentimientos antisoviéticos.  Finalmente el libro se publicó en 1985.
Fotografía © Archivo personal de la autora

Esta novela-coro como la llama su autora, está compuesta por narraciones de mujeres soviéticas que participaron en la Segunda Guerra Mundial.

« Mi primer libro [La guerra no tiene rostro de mujer] Más de un millón de mujeres soviéticas estuvieron en el frente de la Segunda Guerra Mundial. Tenían entre quince y treinta años. Dominaban las diversas profesiones militares convirtiéndose en pilotos, conductores de tanques, ametralladoras, francotiradores y muchos otros. No eran sólo enfermeras y doctores como en las guerras anteriores. Sin embargo después de la victoria los hombres se olvidaron de esas mujeres. Los hombres robaron la victoria a las mujeres.
En mi libro las mujeres soldados hablan de esos aspectos de la guerra, que los hombres nunca mencionaron. No sabíamos nada de esa guerra. Los hombres describían sus hazañas mientras las mujeres hablaban de otra cosa. Por ejemplo, lo espantoso que era caminar por un campo cubierto de cadáveres, dispersos como patatas, todos muy jóvenes. Lo siento por todos ellos, tanto el ruso como los alemanes.
Después de la guerra, las mujeres tuvieron que luchar en otra guerra. Ocultaron sus identificaciones militares y certificados de heridas porque querían casarse.» 2

La guerra no tiene rostro de mujer
Autor: Svetlana Alexiévich
Traducción: Yulia Dobrovolskaia y Zahara García González
Editorial: Debate (2015)

La guerra no tiene rostro de mujer es un libro que despierta muchos sentimientos, conmueve, aterroriza, sorprende, cautiva; no es un libro del que fácilmente podamos decir “me gustó”, no fue escrito para eso. Su autora quiere contarnos una historia desconocida, olvidada, de la que nadie habla, ni escribe, pero que es necesario conocer. Las historias nacionales, las que detallan actos heroicos y sobre las que se construyen los fundamentos de un pueblo, son historias incompletas, porque la narración de la historia del poder es solo eso, la versión del vencedor, la historia de la Victora.
Svetlana Alexiévich tiene la habilidad de construir un relato en el que confluyen centenares de voces y testimonios, todas narran no solo el sufrimiento de la guerra, sino cómo lo vivieron, porqué lo hicieron, cómo formó parte de sus vidas.

La guerra no tiene rostro de mujer no es un relato sobre la guerra -la autora aclara que los recuerdos no son historia y tampoco son literatura- es un relato sobre los sentimientos del ser humano.
La historia de las mujeres soviéticas que participaron activamente en la guerra es la historia de sus vidas, la sus familias y sus pueblos, es una dolorosa historia llena de amor y esperanza, una historia que sin duda debemos conocer y de la que el mundo debería aprender.

Nota: 1-2 Citas de la autora tomadas de la Web oficial de Svetlana Alexiévich

Obras
1985: La guerra no tiene rostro de mujer, Editorial Debate, 2015
1985: Últimos testigos. Los niños de la Segunda Guerra Mundial, Editorial Debate, 2016
1990: Los muchachos de zinc. Voces soviéticas de la Guerra de Afganistán, Editorial Debate, 2016
1994: Fascinados por la muerte. No traducido al español.
1997: Voces de Chernóbil, Casiopea, 2002; Siglo XXI, 2006; Debolsillo, 2015; Debate, 2015. 2013: El fin del Homo sovieticus, Acantilado, 2015. Traducción al español de Jorge Ferrer.

Algunos premios
1996: Ryszard-Kapuściński, Polonia
1999: Premio Herder
2005: Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro
2013: Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán
2015: Premio Nobel de Literatura, por 'su obra polifónica' que, de acuerdo con el jurado, es un monumento al valor y al sufrimiento en nuestro tiempo.


«Que no te den miedo mis lágrimas. No sientas pena por mí, me duele pero no importa, te estoy agradecida por permitirme recordar mi juventud»

K.S. Tijonóvich sargento, servidora de una pieza antiaérea 

martes, 7 de marzo de 2017

Yun Sun Limet, el sentido de las cosas

Yun Sun Limet (Seúl, Corea del Sur, 1968) Se doctoró en la Universidad Católica de Lovaina y se especializó en literatura del siglo XX en la Universidad Paris VIII. 



Reside en Francia desde hace casi 20 años, donde ha trabajado en el  mundo editorial. Como autora ha escrito novelas y ensayos.


El sentido de las cosas
Sobre el sentido de la vida en general y del trabajo en particular puede leerse como notas para un ensayo sobre la historia del trabajo, como un libro de cartas, como un libro de reflexiones o como una conversación a la que el lector sin ser protagonista puede entrar como invitado. 

Ilustraciónes de Lizzy Stewart


A lo largo de 39 cartas dirigidas a tres destinatarios, la autora nos invita a reflexionar mientras avanzamos en la lectura de un texto muy personal; de la autora percibimos sus temores, la zozobra en la que se encuentra a causa de una afección -aunque éste no es el tema central de sus reflexiones- también valora la amistad y el acto voluntario de compartir el tiempo.

«Haz balance, te digo, pasa revista a tus días: verás que un pequeño número, y los desechos, es todo lo que queda. […] Cada uno deja que su vida se arruine y sufre el deseo del futuro, el disgusto del presente. Pero aquel que consagra todo su tiempo al provecho personal, que organiza sus días como si cada uno fuese una vida entera, no desea el mañana ni se amedrenta ante él» 
Séneca


Sobre el sentido de la vida en general y del trabajo en particular
Autor: Yun Sun Limet
Traducción: Sara Álvarez Pérez
Ilustración de portada: Lizzy Stewart
Editorial: errata naturae (2016)

YunSun Limet hace un repaso por la historia del trabajo, centra su atención en el uso del tiempo, en el cambio y la manipulación que ha tenido el concepto “trabajo”, cómo la religión lo ha considerado un castigo divino o una penitencia, una actividad que desprestigia o dignifica según la época y el estatus social.
En todo caso lo que realmente importa en este texto es que en cada capítulo la autora se plantea algunas preguntas y eso genera que el lector también tenga la intención de responder, de formular su propio discurso sobre su uso personal del tiempo; no es en absoluto extraño, en todo caso lo extraño es que dediquemos un gran porcentaje de nuestra vida al trabajo y no nos cuestionemos constantemente si esa es la forma de vida que deseamos vivir.

Ilustraciónes de Lizzy Stewart



«¿Qué es ser libre?
Poder responder a las necesidades interiores. Vivir según elecciones que le dan sentido a esta vida.»

Yun Sun Limet




martes, 20 de diciembre de 2016

Natalia Ginzburg y su Léxico familiar

Natalia Ginzburg (Palermo, 1916 - Roma, 1991). Hija de Giuseppe Levi y Lidia Tanzi, nació en Palermo en el seno de una familia acomodada de origen triestino-milanés, pero buena parte de su vida la pasó en Turín. En 1933 publicó su primer cuento, I bambini (Los niños), en la revista Solaria. 

Además de su intenso trabajo como editora y traductora, escribió novelas, cuentos, ensayos y obras de teatro. Su libro Léxico familiar recibió el premio Strega (1963), el máximo galardón literario de Italia.

«Mi oficio es escribir historias, cosas inventadas o cosas que recuerdo de mi vida, pero, en cualquier caso, historias, cosas en las que no tiene nada que ver la cultura, sino solo la memoria y la fantasía. Este es mi oficio, y lo haré hasta mi muerte. Estoy muy contenta con este oficio y no lo cambiaría por nada del mundo. Comprendí que era mi oficio hace mucho tiempo. Entre los cinco y los diez años tenía dudas, y a veces imaginaba que podía pintar, a veces que conquistaría países a caballo y otras que inventaría nuevas máquinas muy importantes»
Natalia Ginzburg
Las pequeñas virtudes

Léxico familiar (Lumen, 2016) puede interpretarse como un libro de memorias, pero para la autora es una novela en la que habla sobre su familia; un texto con personajes y situaciones reales en el que la ficción tiene el espacio que le concede no la imaginación sino el recuerdo.

Natalia Ginzburg narra lo que ella recuerda de su vida y construye un microcosmos íntimo, personal, un relato de lo cotidiano, de las pequeñas cosas que constituyen la vida de una familia. Pero no creemos que la familia sea el tema central de este diario, al hablar de las particulares de su entorno, la autora comparte su visión de la vida durante la guerra, en la que nunca expresa autocompasión, su postura política, siempre vinculada a la izquierda, su rebeldía ante la mujer insegura, frágil y dependiente de la figura masculina, sin hacer alarde de una postura feminista.
Sus recuerdos están hilvanados con su personal colección de frases, palabras, nombres, detalles, anécdotas y todo aquello que hace único al entorno en el que crecemos. 


Con Léxico familiar el lector empatiza fácilmente porque todos tenemos o compartimos un código singular, un lenguaje o vocabulario que nos remite a nuestro origen y nos dota de un sentido de pertenencia, un léxico familiar.


1963,  episodio n. 12 de "L'Approdo", programa cultural de la RAI, entrevista de Luigi Silori a Natalia Ginzburg, sobre su novela "Léxico familiar". La voz que introduce es la actriz Edmonda Aldini

«No creo que los novelistas, y las novelas que escriben, puedan ser útiles a la vida pública. Creo firmemente en su magnífica, maravillosa y libre inutilidad»
Natalia Ginzburg
Las tareas de casa y otros ensayos


Comienza a leer Léxico Familiar  (Editorial Lumen, 2016) y comparte tus comentarios

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Maria Zef


Paola Drigo y el verismo italiano


Libro: Maria Zef
Autor: Paola Drigo
Editorial: Periférica (2016)

Paulina Maria Valeria Bianchetti  (Castelfranco, Veneto, 1876 – Padua, 1938), hija del conde Giuseppe Valerio Bianchetti y de Luigia Anna Loro (hija de un abogado y miembro del Parlamento italiano). Paola Drigo creció en un ambiente culto, aristocrático y sofisticado. A diferencia de otros escritores de la época (Sibilla, Grazia Deledda, Matilde Serao, Ada Negri eran autodidacta) cursa estudios superior, en el Liceo Canova, en Treviso (fue la primera mujer en la historia del instituto) y en la Escuela Normal de Padua. En 1898 se casó con el ingeniero y agrónomo Giulio Giovanni Drigo y en 1900 se trasladaron a vivir a Villa Soderini (Mussolente), una de las fincas agrícolas más grandes e importantes de la región de Véneto.
Hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, Paola Drigo pasó las temporadas de invierno en Roma, donde estuvo activa en varios salones literarios. En 1912 sus historias y novelas comenzaron a aparecer en La Lettura (publicado por el Corriere della Sera). 
Su primera colección de cuentos, La fortuna, fue publicada por Emilio Treves en 1913. La reacción favorable tanto de los críticos como del público la llevó a colaborar regularmente con otras revistas literarias como, Nuova Antologia y L'Illustrazione Italiana.
Portada de la Revista La  Lettura, Milán, 1922
En 1926 falleció su marido y ella se hizo cargo de la administración de la finca hasta 1937, seguramente sin dejar de escribir ya que se conocen artículos y cuentos editados entre 1918 y 1932, año en que reaparece públicamente con la publicación de su tercera colección de cuentos Las Señorita Ana. En 1936 aparecerían sus novelas Fin de año y Maria Zef.
Sus últimos años los pasó en Padua con problemas de salud ocasionados por la depresión y una úlcera gástrica, Fin de año, su novela autobiográfica la escribiría postrada en la cama de un hospital. Falleció en Padua el 4 de enero a los 62 años.
Maria Zef. Es considerada una de las obras más representativas -aunque tardía- del verismo italiano (caracterizado por mostrar personajes, situaciones y emociones reales), y de la que el escritor Claudio Magris dijo:
«Como crítico, naturalmente, he seguido con interés en los últimos años la problemática de una explícita, consciente y autoconsciente escritura femenina. Como lector tiendo a menudo a olvidar, sobre todo en los textos que más me tocan, su componente más explícitamente ideológico. He tenido y tengo, de tal modo, una relación muy intensa con textos literarios no sólo escritos por mujeres, sino también expresiones de una escritura “a la femenina” (con todo lo que esto significa, desde la visión del mundo hasta el estilo, en términos impensables para una escritura masculina) que tendía a resolverse en el relato, en la narración de sucesos y en el modo de vivirlos, sin explícitos o sin demasiados explícitos postulados ideológicos. Así, por ejemplo —pero es sólo un ejemplo—, un libro como Maria Zef, de Paola Drigo (libro extraordinario, al cual no se le ha dado el lugar que merece en la literatura italiana de este siglo), es un gran libro femenino, que con seguridad no podría haber sido escrito por un hombre, y que afirma con tanta más fuerza su feminidad (en un sentido fuerte y arrasador, sin ninguna indulgencia con la feminidad tradicional vista y/o creada por los hombres) cuanto menos la exhibe.» Revista Nexos, septiembre, 1997

En Maria Zef, los personajes de Paola Drigo están creados con rasgos de la realidad de una Italia que comienza a dar pasos hacia la modernidad, una apertura que plantea a través de esos individuos miserables y desvalidos una luz hacia el cambio.
Si bien es cierto que Maria Zef es un relato desgarrador, es también un violento grito de esperanza que sugiere la posibilidad de modificar una realidad preestablecida y asumida por sus personajes: mujeres solitarias, pobres, sin educación, pero también mujeres fuertes, valientes, autónomas, sobrevivientes.
 
Paola Drigo
Paola Drigo no cuenta únicamente la tragedia de una niña huérfana, que no solo pierde a su madre sino la seguridad que le da su presencia en el hogar y que hereda la miseria y la responsabilidad de asumir el papel de adulto y el cuidado de su hermana menor; también parece que la autora desea que el lector se conmueva a través de la culpa de una sociedad que no es capaz de hacer nada frente a semejante desgracia y en contraste nos lleva dócilmente a lo largo de la historia disfrutando del paisaje, señalando la cultura popular de la región, y disfrutando de una excelente obra literaria. Una obra que casi quedó olvidada después de la II Guerra y que aunque el cine italiano intentó revivir en 1953 y 1981 no ha logrado tener el sitio que le corresponde en las páginas de la historia de la literatura italiana. 

Algunas de sus obras
Colecciones de historias cortas: La fortuna. Milán, Treves, 1913. Codino. Milán, Treves, 1918. La signorina Anna, Vicenza: Jacchia, 1932.
Novelas: Fine d'anno. Milán, Treves, 1936. Maria Zef. Milán, Treves, 1936.

sábado, 15 de octubre de 2016

Haru somos todos

Libro: Haru
Autor: Flavia Company
Editorial: Catedral (2016)

Cuando comenzamos la lectura de Haru prometemos no hacer preguntas sobre el origen de la historia, pero es evidente que surge desde lo más profundo de su autora, porque Haru llega como parte de un proceso de 35 años de escritura y es el cumplimiento de un sueño. Es el libro que la autora quería escribir pero también el libro que quería leer. 
Flavia Company ha perseguido el sueño de escribir y lo ha hecho con tenacidad durante más de tres décadas en las que no ha parado de publicar novelas, libros de relatos, textos juveniles o poesía, escribe con vocación y compromiso; el camino no ha sido fácil, múltiples actividades ocupan su tiempo y son las que financian su literatura, pero el resultado vale la pena, la obra de Flavia está libre de tendencias editoriales y compromisos preestablecidos, escribe con la libertad de su imaginación y la necesidad de contar las historias que quiere contar, aportando en cada trabajo lo mejor de sí misma. 
La escritora Flavia Company en el Librerío de la Plata (5 de octubre, 2016)
Haru transcurre en un lugar imaginario, un recurso literario como el que han creado García Márquez con Macondo o Rulfo con Comala, en el que el tiempo y los detalles son lejanos y a la vez tan familiares para los lectores, un lugar que si bien tiene connotaciones orientales y proporciona a la historia un ambiente suave, mesurado, reflexivo, podría ser en cualquier parte, porque lo que realmente importa es la vida de su protagonista. 

En una historia como esta -una historia universal- no importa el lugar o la tradición cultural a la que se acuda sino lo que se explica, porque el conocimiento, la experiencia, los sentimientos o la razón, pertenece a todo y a todos, de ahí la frase que tanto la autora como sus lectores han ido acuñando Haru somos todos. Flavia Company ha escrito la historia de uno y de todos, y como ella misma ha dicho en alguna entrevista, su trabajo ha sido escribir-nos.
La escritora Flavia Company con las integrantes del Taller de lectura Voces y ecos del andar femenino (Librerío de la Plata)
Haru es una historia de amor, amor al aprendizaje y a los maestros, a aquellos que en algún momento de nuestra vida nos han dado una de las cosas más valiosas: su tiempo y su experiencia. También amor por la cultura del esfuerzo y el respeto. La vida de Haru y su formación en el tiro con arco es una metáfora de la vida «no importa la diana sino el proceso del tiro que sale desde el corazón».

El elemento omnipresente en toda la novela es la naturaleza, razón por la que Haru contiene belleza, equilibro y le da a la historia una sensación atemporal esa que tienen las historias de tradición oral.
Haru es una historia de historias, que se cuenta desde la experiencia y la reflexión de la autora, pero sobre todo es una historia escrita, narrada desde la sensibilidad; si bien para sus descripciones Flavia Company indagó algunos detalles reales, no está basada en la investigación, la documentación o la recreación histórica, por eso se percibe tan humana, tan creíble porque la ficción, la imaginación y el conocimiento se funden y se entrelazan en la pluma de su autora.

«todos los libros que escribimos los escritores son nuestros sueños y el resultado siempre se parece mucho a lo que queríamos escribir. 
Pero Haru no se parece, es el sueño» 

Haru es una filosofía, una manera de ver la vida, el mundo. Hay una canción que dice “la felicidad no es un lugar, la felicidad es una forma de navegar por esta vida que es la mar”, el amor que propone Haru, es un estado y un deseo, un deseo que su autora su autora deseaba compartir y por fin se ha cumplido su sueño.