Sigue Los
pasos de Egeria
En octubre comenzamos la quinta temporada
del taller de
lectura
nueve
sesiones de octubre 2017 a junio 2018
«Llegué a México buscando la paz que no había encontrado, ni en España, la de la Revolución, ni en Europa, la de la terrible contienda, para mí era imposible pintar entre tanta inquietud»
WEB oficial de Remedios Varo
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Fotografía
© Maria Kabakova
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«He estado buscando un método literario que permita la aproximación más cercana posible a la vida real. La realidad siempre me ha atraído como un imán, me torturó y me hipnotizó, quería capturarla. Así que inmediatamente me apropié de este género de voces y confesiones humanas reales, testimonios de testigos y documentos, así escucho y veo el mundo como un coro de voces individuales y un collage de detalles cotidianos. Así es como mi ojo y mi oído, todo mi potencial mental y emocional se realiza plenamente, de esta manera puedo ser simultáneamente escritor, reportero, sociólogo, psicólogo y predicador.» 1
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Fotografía
© Archivo personal de la autora
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« Mi primer libro [La guerra no tiene rostro de mujer] Más de un millón de mujeres soviéticas estuvieron en el frente de la Segunda Guerra Mundial. Tenían entre quince y treinta años. Dominaban las diversas profesiones militares convirtiéndose en pilotos, conductores de tanques, ametralladoras, francotiradores y muchos otros. No eran sólo enfermeras y doctores como en las guerras anteriores. Sin embargo después de la victoria los hombres se olvidaron de esas mujeres. Los hombres robaron la victoria a las mujeres.
En mi libro las mujeres soldados hablan de esos aspectos de la guerra, que los hombres nunca mencionaron. No sabíamos nada de esa guerra. Los hombres describían sus hazañas mientras las mujeres hablaban de otra cosa. Por ejemplo, lo espantoso que era caminar por un campo cubierto de cadáveres, dispersos como patatas, todos muy jóvenes. Lo siento por todos ellos, tanto el ruso como los alemanes.
Después de la guerra, las mujeres tuvieron que luchar en otra guerra. Ocultaron sus identificaciones militares y certificados de heridas porque querían casarse.» 2
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«Haz balance, te digo, pasa revista a tus días: verás que un pequeño número, y los desechos, es todo lo que queda. […] Cada uno deja que su vida se arruine y sufre el deseo del futuro, el disgusto del presente. Pero aquel que consagra todo su tiempo al provecho personal, que organiza sus días como si cada uno fuese una vida entera, no desea el mañana ni se amedrenta ante él»
Séneca
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Natalia
Ginzburg narra lo que ella recuerda de su vida y construye un microcosmos
íntimo, personal, un relato de lo cotidiano, de las pequeñas cosas que
constituyen la vida de una familia. Pero no creemos que la familia sea el tema central
de este diario, al hablar de las particulares de su entorno, la autora comparte
su visión de la vida durante la guerra, en la que nunca expresa autocompasión,
su postura política, siempre vinculada a la izquierda, su rebeldía ante la
mujer insegura, frágil y dependiente de la figura masculina, sin hacer alarde de
una postura feminista.![]() |
Portada de la Revista La Lettura, Milán, 1922
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| La escritora Flavia Company en el Librerío de la Plata (5 de octubre, 2016) |
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| La escritora Flavia Company con las integrantes del Taller de lectura Voces y ecos del andar femenino (Librerío de la Plata) |