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martes, 5 de junio de 2018

Margaret Atwood

En la próxima sesión del grupo de lectura Voces y ecos del andar femenino en Librerío de la Plata comentaremos la novela de Margaret Atwood 'El cuento de la criada'. Miércoles 6 de junio, 19h.



sábado, 31 de marzo de 2018

Carson McCullers

Sesión del grupo de lectura Voces y ecos del andar femenino en Librerío de la Plata dedicado a la escritora norteamericana Carson McCullers y su novela El corazón es un cazador solitario (Seix Barral, 2017). Miércoles 4 de abril, 2018. 19h.


jueves, 5 de octubre de 2017

El Libro de Aurora

Aurora Bernárdez, traductora y editora argentina

«¿Que por qué pienso que fue única e irrepetible? Podría decir dulzura gallega, buen humor permanente, paciencia y tolerancia infinitas, unidas a una firmeza de carácter y a una inteligencia rápida y profunda.»
Chichita Calvino[1]

Aurora Bernárdez (Buenos Aires, 1920 – París, 2014) traductora y editora. Hija de padres Gallegos, Francisco Bernárdez y Dolores Novoa, de niña vivió en Lugo. Tuvo cinco medio hermanos hijos de un anterior matrimonio de su padre, Enrique, Francisco, Ricardo, Federico y Adelaida y dos hermanos, Mariano y Teresa.

Estudió Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, pero su vinculación con la literatura fue muy temprana, siempre reconoció que su oficio era ser lectora. Profesionalmente comenzó su  trabajo como traductora cuando se trasladó a vivir a París, en 1952 y realizó diversos encargos de traducción. En esa época, junto con Julio Cortázar hicieron un examen para trabajar en la UNESCO y aunque les ofrecieron un trabajo fijo, decidieron solo hacer encargos temporales para poder tener tiempo para su verdadera vocación: leer y escribir. Fue congruente con sus ideas y a su vocación dedicó los siguientes 62 años de su vida.
Aurora Bernárdez

Mujer de la Rive Gauche Aurora Bernández vivió la mayor parte de su vida en el número 9 de la Place del Général Beuret de París, en la Rive Gauche, la orilla izquierda del Sena, la zona en la que la escritora y cineasta Andrea Weiss ubica a un grupo de mujeres creadoras de entre guerras, en su libro París era mujer (Ed. Egalés, 2014). Aurora llegó una década más tarde, pero su casa -como lo fue el Salón de Gertrude Stein- fue un lugar al que todos querían ir.
Su vida no se basó en la imagen pública vinculada a la fama de Julio Cortázar, de hecho pasó casi desapercibida como viven la mayoría de los traductores. Viajera incansable, mujer fuerte y muy curiosa, quienes la conocieron la definen como una mujer muy inteligente y culta, amable y generosa a quien le gustaba mantenerse informada de la actualidad y disfrutaba de todas las exposiciones que visitaba continuamente.[2]
«He sido lectora desde antes de ir a la escuela, porque aprendí a leer sola [...]mirando y preguntando aprendí a leer. Desde entonces la lectura es quizá la que prefiero de todas esas actividades que ejerzo» 
Aurora Bernárdez 

En Las palabras invisibles[3],  Diego Tomasi dice «Traducir es siempre una experiencia de la invisibilidad. El buen traductor resalta los valores del autor y resigna su lugar a un mínimo espacio, al costado de las palabras. Aurora Bernárdez explicaba que para ser un buen traductor era necesario escribir muy bien en la lengua de destino, porque de otro modo se corría el riesgo de arruinar todo. No era de lo único que hablaba. Contaba chistes (muchos y muy divertidos) y se reía hasta que los ojos le desaparecían de la cara. O decía que estaba trabajando en un librito de poemas de una de sus hermanas (usaba diminutivos todas las veces que podía. En ella, esas palabras deformadas sonaban dulces, sofisticadas y graciosas). Había traducido cientos de libros en sus nueve décadas de vida. Muchos de ellos, clásicos de la literatura del siglo XX, se reeditaban todo el tiempo, todos los años. Cada vez que sonaba el teléfono y alguien le pedía renovar la autorización para publicar sus traducciones, ella pedía que antes le mandaran el texto por última vez. “Siempre hay una palabrita que corregir”»
la traductora Aurora Bernárdez y el filólogo y editor Carles Álvarez Garriga

Aurora cambió la vida de muchas personas, porque permitió que los lectores de habla hispana leyeran a autores como Gustave Flaubert, William Faulkner (1897-1962),Vladimir Nabokov, Ray Bradbury, Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir (1908-1986), Paul Bowles, Lawrence Durrell, Albert Camus (1913-1960) o Italo Calvino entre otros, así lo creemos y así lo afirma El filólogo y editor Carles Álvarez   Garriga, principal colaborador de Aurora Bernárdez desde 2002, y con quien editó entre otros textos Cortázar de la A a la Z (Alfaguara, 2014), dice que era una mujer excepcional, graciosa, perspicaz y pizpireta, es decir alegre y vivaz. Fue su amigo personal y posiblemente quien más ha hablado sobre ella en los últimos años. Se conocieron cuando el filólogo le hizo llegar su tesis doctoral que según la autora era “muy divertida y erudita” y desde entonces se estableció entre ellos un lazo de amistad y complicidad. Él es quien nos recuerda, no solo la labor de Aurora como traductora sino la inmensa tarea de la publicación póstuma de la obra de Julio Cortázar.[4]
Aurora Bernárdez editó la obra póstuma de Julio Cortázar

La escritora en silencio Tal vez pensemos que los escritores desean ser leídos, pero son ellos los que continuamente expresan su afición por la lectura y su necesidad de escribir, de expresar, de contar historias. Aurora Bernárdez, en las pocas apariciones públicas que se conocen, siempre se reconoció como una gran lectora y se mantuvo fiel a su principal vocación y oficio, porque traducir y editar, formaron parte de su amor y fascinación por la literatura.
Aurora Bernárdez, María Kodama y Carles Álvarez Garriga
Ítalo Calvino, su hija Giovanna Calvino y su mujer Esther "Chichita Calvino" en el Festival de Cine de Venecia (1981)

La pregunta es recurrente ¿porqué Aurora Bernárdez no publicó sus propios textos? Acaso sentía que tenía que competir con Julio Cortázar y que con un escritor en casa era suficiente. Ante todo hay que considerar que fue una mujer de gran inteligencia y muy congruente, carecía de ego y de vanidad, su necesidad de escribir parece ser una auténtica necesidad personal de experimentar con sus impresiones y habilidades, y aunque solo ella supo realmente porqué, Álvarez Garriga nos da algunas pistas y es que cualquier otra ocupación le habría quitado el tiempo que se necesita para lo que más le gustaba ser, una lectora a tiempo completo.


El Libro de Aurora
 (Editorial Alfaguara, 2017) Es un antología de textos, poesías, relatos, apuntes y una entrevista hecha a la autora por el compositor y cineasta francés Philippe Fénelon.


¿Porqué leer el Libro de Aurora?
Aurora Bernárdez quien fue pareja de Julio Cortázar durante algunos años y amiga del escritor casi toda su vida, no fue de ninguna manera solo "la primera esposa de", durante años se ha reducido la vida de Aurora -que vivió 94 años, trabajó como traductora del inglés, del francés y del italiano y que fue a lo largo de 30 años la editora de la obra póstuma del escritor argentino- a su papel de “esposa de”, El libro de Aurora, reivindica su trabajo profesional y su creatividad, erudición, sensibilidad y su enorme talento narrativo.




[2] Comentarios de la editora Mariángeles Fernández, en el Homenaje a Aurora Bernárdez en Centro de Arte Moderno de Madrid (noviembre, 2016) y y Mario Vargas Llosa en el marco del curso Cortázar y el 'boom' latinoamericano, Universidad Complutense de Madrid, (julio, 2013)
[3]  Programa de la radio argentina La desterrada (abril, 2016) Diego Tomasi Palabras invisibles
[4] Entrevista a Carles Álvarez Garriga en el programa de la radio argentina La desterrada (agosto, 2016)

sábado, 15 de octubre de 2016

Haru somos todos

Libro: Haru
Autor: Flavia Company
Editorial: Catedral (2016)

Cuando comenzamos la lectura de Haru prometemos no hacer preguntas sobre el origen de la historia, pero es evidente que surge desde lo más profundo de su autora, porque Haru llega como parte de un proceso de 35 años de escritura y es el cumplimiento de un sueño. Es el libro que la autora quería escribir pero también el libro que quería leer. 
Flavia Company ha perseguido el sueño de escribir y lo ha hecho con tenacidad durante más de tres décadas en las que no ha parado de publicar novelas, libros de relatos, textos juveniles o poesía, escribe con vocación y compromiso; el camino no ha sido fácil, múltiples actividades ocupan su tiempo y son las que financian su literatura, pero el resultado vale la pena, la obra de Flavia está libre de tendencias editoriales y compromisos preestablecidos, escribe con la libertad de su imaginación y la necesidad de contar las historias que quiere contar, aportando en cada trabajo lo mejor de sí misma. 
La escritora Flavia Company en el Librerío de la Plata (5 de octubre, 2016)
Haru transcurre en un lugar imaginario, un recurso literario como el que han creado García Márquez con Macondo o Rulfo con Comala, en el que el tiempo y los detalles son lejanos y a la vez tan familiares para los lectores, un lugar que si bien tiene connotaciones orientales y proporciona a la historia un ambiente suave, mesurado, reflexivo, podría ser en cualquier parte, porque lo que realmente importa es la vida de su protagonista. 

En una historia como esta -una historia universal- no importa el lugar o la tradición cultural a la que se acuda sino lo que se explica, porque el conocimiento, la experiencia, los sentimientos o la razón, pertenece a todo y a todos, de ahí la frase que tanto la autora como sus lectores han ido acuñando Haru somos todos. Flavia Company ha escrito la historia de uno y de todos, y como ella misma ha dicho en alguna entrevista, su trabajo ha sido escribir-nos.
La escritora Flavia Company con las integrantes del Taller de lectura Voces y ecos del andar femenino (Librerío de la Plata)
Haru es una historia de amor, amor al aprendizaje y a los maestros, a aquellos que en algún momento de nuestra vida nos han dado una de las cosas más valiosas: su tiempo y su experiencia. También amor por la cultura del esfuerzo y el respeto. La vida de Haru y su formación en el tiro con arco es una metáfora de la vida «no importa la diana sino el proceso del tiro que sale desde el corazón».

El elemento omnipresente en toda la novela es la naturaleza, razón por la que Haru contiene belleza, equilibro y le da a la historia una sensación atemporal esa que tienen las historias de tradición oral.
Haru es una historia de historias, que se cuenta desde la experiencia y la reflexión de la autora, pero sobre todo es una historia escrita, narrada desde la sensibilidad; si bien para sus descripciones Flavia Company indagó algunos detalles reales, no está basada en la investigación, la documentación o la recreación histórica, por eso se percibe tan humana, tan creíble porque la ficción, la imaginación y el conocimiento se funden y se entrelazan en la pluma de su autora.

«todos los libros que escribimos los escritores son nuestros sueños y el resultado siempre se parece mucho a lo que queríamos escribir. 
Pero Haru no se parece, es el sueño» 

Haru es una filosofía, una manera de ver la vida, el mundo. Hay una canción que dice “la felicidad no es un lugar, la felicidad es una forma de navegar por esta vida que es la mar”, el amor que propone Haru, es un estado y un deseo, un deseo que su autora su autora deseaba compartir y por fin se ha cumplido su sueño.



Pelos, vermut y lectura

Las Microlocas. el colectivo de escritoras formado por Teresa Serván, Isabel Wagemann, Isabel González y Eva Díaz Riobello, estuvieron en el Librerío de la Plata (Sabadell, Barcelona) para hablarnos de su libro de microrrelatos Pelos, publicado por Páginas de Espuma. 
Juan Casamayor, su editor, nos habló de este libro, dijo que nos encantaría, ellas eran asombrosas y teníamos que leer Pelos. 

¿Pelos? Sí, ese es el título, un título desconcertante, llamativo e intrigante que me causó gran curiosidad. 

El libro llegó por correo junto con una botellita de shampoo -habeís leído bien- una botellita de shampoo cuyos ingredientes indican «Aceite escencial de Eva Díaz Riobello, fragancia cítrica de Isabel González, Teresa Serván ligeramente desmineralizada, conservante natural Isabel Wagemann, colorante hidrosoluble Virgina Pedrero y altas dosis de activos espumosos».

Por si quedaba alguna duda el regalo incluye instrucciones de uso: 
«selecciona un cuento y distribuye la lectura de manera uniforme, aplicando un masaje sobre la imaginación, deja que haga efecto antes de pasar al siguiente relato, enjuaga con abundancia. Mejor si te entra en los ojos. Mejor si te pica. Suave para los ásperos. Bronco para los suaves. Aroma a olvido o deseo. Róbalo. Cómpralo. Regálalo. Úsalo como aliño en el plato enemigo. Escribe con su espuma te quiero en el espejo empañado de un baño».

Las instrucciones eran detalladas, precisas y muy tentadoras, así que sólo me quedaba ser atrevida, lanzarne a la aventura y pasar una primera sesión de ¡Pelos!

El primer microrrelato me encantó y ya no pude parar de leer; cuando digo el primero, no me refiero al número uno, porque la lectura no la hice en orden, iba abriendo el libro al azar, saltando de páginas y descubriendo cada uno los pelos (de los microrelatos), sin excepción, tienen color, textura, aroma, movimiento; son dulces, amargos, sensibles, contundentes, eróticos, ácidos. Toda la melena trenzada en once apartados que contienen más de un centenar de microrrelatos en los que no puedes parar de pensar, sonreír, suspirar, recordar, añorar, desear o sentir. En la segunda lectura me detuve con calma en las ilustraciones de Virgina Pedrero, que no solo son preciosas sino que son parte de cada historia.

Las Microlocas en el Librerío de la Plata

Después de la tercera y por fin, ordenada lectura, tenía muchas ganas de conocer a las Microlocas. La editorial Páginas de Espuma y el Librerío de la Plata organizaron un encuentro con los lectores el 1 de octubre de 2016 y ahí estuvieron Teresa Serván, Isabel Wagemann, Eva Díaz Riobello e Isabel González (en la distancia, pero muy presente en la lectura).
Ellas son fabulosas y nos hicieron disfrutar con sus comentarios, su buen humor y sus pelos, los de cada una y los de todas, porque ellas crean así, por separado y en conjunto. Trazan su proyecto y van escribiendo de manera individual, compartiendo impresiones y construyendo su propio universo para luego converger, discutir y unificar el texto que nos ofrecen como un todo congruente. Se dice fácil pero sin duda es un proceso complejo que da fe del oficio de estas cuatro escritoras.
Isabel Wagemann, Alma Reza, Teresa Serván, Eva Díaz Riobello
Pelos es un libro de microrrelatos que se lee una y otra vez, es un libro ilustrado con historias que se observan, historias con melodía propia a las que solo les faltan la percepción del lector.
¿Necesitas una lectura diferente? ¿tienes espíritu aventurero? o ¿te pica la curiosidad? Aquí puedes comenzar a leer estos Pelos. 
Nuestras recomendaciones de uso:
Leáse por la mañana, en el transporte público, de camino al trabajo, a la hora del descanso, entre comidas y alguna dosis antes de dormir. Leer, reflexionar y sobre todo, compartir. ¡Que los disfrutes!

martes, 20 de septiembre de 2016

Un sábado de PELOS

El colectivo de escritoras las Microlocas estarán en el Librerío de la Plata para presentar su último libro de microrelatos ilustrado por Virginia Pedrero y publicado por Páginas de Espuma: Pelos


Microlocas es el nombre adoptado por un colectivo de cuatro escritoras para crear un proyecto literario común en el que, sin renunciar en ningún momento a la creación individual, son capaces de cuestionar el concepto de autoría, las fronteras geográficas y de la lengua, el diálogo entre poéticas diferentes. Su debut se produjo en 2011 con el libro La aldea de F., al que siguieron la micronovela Post Mortem (2014, en Piedad y deseo) y los microcuentos de Casa vacía (2015, en Wollstonecraft. Hijas del horizonte). Pelos, ilustrado por Virginia Pedrero, es su último proyecto.

Microlocas son Eva Díaz Riobello, Isabel González, Teresa Serván e Isabel Wagemann.

Eva Díaz Riobello (Avilés, Asturias, 1980) es periodista y colaboradora habitual en radio. Sus textos han obtenido premios como el Jóvenes Talentos Booket o el Por favor, sea breve. Es autora del libro de cuentos Susurros en el tejado (2010), ganador del certamen Nuevos Creadores.

Isabel González (Ejea de los Caballeros, Zaragoza, 1972) creció en una gasolinera y publicó Casi tan salvaje (2012) en esta misma editorial. Es infografista, periodista y profesora de escritura. Fue incluida entre los representantes del Cuento español actual 1992- 2012 (2014).

Teresa Serván (Madrid, 1974) es especialista en juegos de mesa. Ha publicado su microficción en algunas de las más importantes antologías como Por favor, sea breve 1 y 2 (2001, 2010) o El ojo narrativo (2009), y en 2007 obtuvo el premio Movistar para relatos hiperbreves.

Isabel Wagemann (Valdivia, Chile, 1972) es periodista y fotógrafa y, además de publicar su microficción en diferentes revistas, ha sido incluida en antologías como Por favor, sea breve 2 (2010) o Parafilias ilustradas (2010). En 2013 obtuvo el premio chileno Santiago en 100 palabras.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Flavia Company en el Librerío de la plata


El viatge ha sido siempre
una metáfora de la vida 
(Flavia Company) 

La escritora Flavia Company estará 
en el Librerío de la Plata para presentar su libro Haru 

Miércoles 5 de octubre a las 20h. 
Carrer de Sant Jaume, 8, 08201 Sabadell, (Barcelona)